Hola mis nuevos lectores, no sabía muy bien cómo empezar mi nuevo blog acerca de distintas curiosidades que se han dado a lo largo de la historia, por lo tanto, y aún a riesgo de que me tachen de periodista del corazón (estáis en vuestro derecho, pero no por favor, ¡¡no acribillarme!!).
Me gustaría empezar con algo que seguro que os llamará algo la atención, se trata de muertes que han sufrido personajes famosos a lo largo de la historia, pero que en vez de tener una muerte gloriosa, digamos que sucumbieron de una manera un tanto... ridícula... bueno, quizá mejor sea decir... curiosa, he aquí sus muertes:
-- Morir jugando con tus amiguetes:
- Justamente eso le pasó a nuestro querido Enrique I de Castilla (1204 - 1217), que falleció a la injusta edad de 13 años, como consecuencia de una mala pedrada mientras jugaba con sus amigos en el Palacio episcopal de Palencia, pobre Enrique, nadie pensaba que algo tan inocente podría acabar con esas consecuencias.
--Lo que fastidia que te estropeen tus creaciones en la playa:
- Eso debió de pensar Arquímedes (287 a.C - 212 a.C , justo antes de que un soldado romano le ensartara con la espada después de que el primero le recriminara en varias ocasiones que le pisara unos dibujos científicos que había realizado en la playa. No quiero imaginar qué hubiese pasado si hubiese sido un castillo enorme con todo lujo de detalles...
-- Qué mala pata:
- Jean Baptiste Lully (1632-1687) fue un gran compositor francés, de origen italiano, creador de la conocida como "Ópera francesa". Este auténtico genio hubiese deseado llevar una de las modernas batutas actuales para dirigir una orquesta y no el pesado bastón de hierro que clavó por accidente en uno de sus pies, provocándole una gangrena que lo llevaría a una muerte "curiosa".
-- Cuidado con el mono:
- No, no se trata de algo relacionado con las adicciones, todo lo contrario, es algo que sabemos hoy en día, pero que quizá Alejandro I de Grecia (1893 - 1920), en su época, no lo supo. Es tan simple que cuando compramos un animal exótico, tenemos que tomar algunas precauciones, no sea que nos muerda y nos contagie la rabia, como le pasó al protagonista de esta historia. Recordad, son muy monos, pero atentos a sus dientes.
-- Resultado del experimento: muerte:
- Los que leáis esta muerte vais a pensar que esta muerte se podría haber evitado muy fácilmente, pero quizá el escritor y filósofo Francis Bacon (1561 - 1626) no llegó a verlo. Mientras experimentaba con una gallina muerta, rellenándola por dentro con nieve de las montañas para ver como se conservaba así, murió de frío. Primero... vaya ideas que tenía el hombre, segundo... sí, un abrigo hubiese sido la solución.
En fin, esto ha sido todo por el momento, espero os haya parecido al menos curioso y os hayáis entretenido durante un ratito, de eso se trata.
No dejéis de estar atentos pues en breve publicaré la segunda parte de este post, así como muchas otras curiosidades ocurridas a lo largo de la historia de nuestro mundo, que no son pocas.
Por favor, suscribíos y así, ¡¡todo será más fácil!!
Y no olvidéis dejar vuestros comentarios acerca de qué os ha parecido la entrada o de cualquier sugerencia, solo así se puede mejorar algo.
Un abrazo mis blogerillos.
Blas
No hay comentarios:
Publicar un comentario