Sí, habéis leído bien, y no, no es una bomba afeminada (uy, que chistoso soy...), pero es algo tan sin sentido como lo sería la pseudo-broma que acabo de escupir.
Se trata de un proyecto de fabricación, como no ideado en los gloriosos EEUU de América, de una bomba que al arrojarla al enemigo liberase unas gases compuestos por un potentísimo afrodisíaco que, al ser rociado en un macho machote, desarrollara en el de inmediato comportamientos homosexuales, minando su moral y su disciplina.
¿Sería algo así?
Porque claro, tiene su lógica, seguro que si se "convirtieran en homosexuales" tirarían las armas y comenzarían a deshojar margaritas... Y que no lo hayan pensado antes... ojalá cojan a los de este proyecto para sacarnos de la crisis (acabo de entrar en modo: "No digas que crees que son los mismos que nos gobiernan ahora, no lo digaaaaas"...)
Sé que aunque algunos "seres inteligentes" hubiesen deseado que ese proyecto se hubiese llevado al cabo al 100%, por desgracia para ellos y alegría para el que tenga dos dedos de frente, no se llevó hasta el final y pasó inadvertido para la mayoría de la gente. Aunque sí hay un informe completo que demuestra que esto es cierto.
Quiero que entendáis, aunque no lo parezca, lo complicado que es escribir sobre esta gilipollez sin caer en la más absoluta demagogia barata, pero es que simplemente no dejan de atacarme ese tipo de pensamientos y mis dedos luchan por no teclear lo que pienso.
Aunque desde luego contento me quedaría...
Los que me conocen ya saben lo que puedo llegar a pensar sobre todo este asunto y no necesito dar un discursito de igualdades y de derechos humanos, pues intento ser lo más objetivo posible, pero cuesta... en fin... como dice una gran canción de un ex gran grupo y que creo que ya mencioné por aquí... "El que quiera entender que entienda"...
Bueno gente, aunque sé que no es un post de los que se podrían considerar medio buenos, me apetecía compartirlo con vosotros simplemente para que veáis lo que son capaces de hacer... en fin, volveré prontooooo.
Blas.
P.D: No pensaba ponerla, pero joder, el blog es mío y me apetece, os dejo la letra de la canción que os he dicho antes.
Cuánto ha de esperar
para al fin poder hallar
la otra mitad de mí
que me acompañe a vivir
Nadé tiempo en un mar
de apariencia, y ahogué el amor
no sé puede ocultar
el perfume de una flor
Cuánto me cuesta sobrevivir
cuánto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal
Y volveré a buscarte
allí hasta donde estés
tan sólo quiero amarte
y poder tener
alguien en que apoyarme
alguien en quien volcar
todo el amor que cercenó el qué dirán...
No más miedo a entregar
mis labios sin antes mirar
no más miedo a acariciar
nuestros cuerpos y soñar
A la mierda con
el armario y el diván
y si hay que luchar
luchar es educar
Que en asuntos del corazón
no hay regla de dos
que somos distintos, somos iguales
no más guetos, alza la voz
Y cuando llegue el final
el otoño de nuestro amor
yo te esperaré, mientras, vive
y lucha por tener
Derecho a elegir
con qué cabeza tu almohada compartir
orgulloso de ser quien eres
y no como deberías ser
Cuánto me cuesta sobrevivir
cuánto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal
para al fin poder hallar
la otra mitad de mí
que me acompañe a vivir
Nadé tiempo en un mar
de apariencia, y ahogué el amor
no sé puede ocultar
el perfume de una flor
Cuánto me cuesta sobrevivir
cuánto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal
Y volveré a buscarte
allí hasta donde estés
tan sólo quiero amarte
y poder tener
alguien en que apoyarme
alguien en quien volcar
todo el amor que cercenó el qué dirán...
No más miedo a entregar
mis labios sin antes mirar
no más miedo a acariciar
nuestros cuerpos y soñar
A la mierda con
el armario y el diván
y si hay que luchar
luchar es educar
Que en asuntos del corazón
no hay regla de dos
que somos distintos, somos iguales
no más guetos, alza la voz
Y cuando llegue el final
el otoño de nuestro amor
yo te esperaré, mientras, vive
y lucha por tener
Derecho a elegir
con qué cabeza tu almohada compartir
orgulloso de ser quien eres
y no como deberías ser
Cuánto me cuesta sobrevivir
cuánto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal
